¿Cómo limpia el detergente?

¿Cómo limpia el detergente? ¿Has echado alguna vez un poco de agua sobre un papel encerado? Se des­liza sobre él en forma de pequeñas goti­tas. Algo similar ocurre, aunque no tan espectacular, con muchos tejidos. El agua se queda en su superficie en lugar de empaparlas. Y ahí está el verdadero problema cuando se trata de eliminar la suciedad y la grasa.
El agua actúa de este modo a causa de la «tensión superficial». La atrac­ción eléctrica de las moléculas de agua en la superficie respecto a las molécu­las de agua que hay debajo de ella es tan fuerte que se podría decir que tiene una especie de «piel» . Esto es lo que hace que se formen las gotas de agua y que determinados insectos puedan des­plazarse por la superficie de un están­ que como si se tratara de tierra firme.

La primera tarea de un detergente consiste en reducir la tensión superfi­cial del agua para poder penetrar fácil­ mente en la ropa en lugar de escurrir­se.

La principal  sustancia química en forma de detergente líquido o en polvo, llamado «agente tensoactivo», debilita la atracción eléctrica entre las molécu­las de agua. Las bolas de agua se des­componen y se extienden, empapando el tejido de las prendas sucias. Así es como, en realidad, el detergente con­vierte el agua en más húmeda.

Además de los tensoactivos, exis­ten otros ingredientes, habitualmente fosfatos, que ablandan el agua del lava­do, sustancias químicas que controlan la espuma, blanqueantes y abrillanta­ dores,  así como  otros productos  que evitan que la suciedad vuelva a incrus­tarse en la ropa durante el lavado. Sin mencionar los perfumes, para crear aquellas fragancias de «lluvia de prima­ vera» o «brisa marina».

¿Cómo limpia el detergente?

Así pues,¿Cómo limpia el detergente? es decir,  ¿cómo se las ingenia en realidad un detergente para eliminar la suciedad de las prendas? Tomemos como ejemplo un par de pantalones. Si los observamos al microscopio, tus pantalones de algodón parecerían una explosión en una fábrica de espaguetis: una miríada de fibras enmarañadas. Y atrapadas en las fibras destacarían unas partículas de suciedad grasa del tamaño de albóndigas.

El agua disolverá perfectarmente las sales y azúcares. Puedes comprobarlo echando sal o azúcar en un recipiente de agua caliente. En consecuencia, po­demos decir que el agua es un buen di­ solvente de estas sustancias.
Pero por  desgracia,  es un pésimo disolvente de grasas y aceites. ¿Recuer­das el viejo refrán: «El aceite y el agua no se mezclan»? Las moléculas de gra­sa no se combinan con las moléculas de agua. Éste es el motivo por el cual el aceite y el vinagre en una ensalada se separan a los pocos se­gundos de haberlos mez­clado.

La mayoría de las manchas de comida son bastante grasas -piensa en la gra­sa de una  hambur­guesa, queso fundído, mayonesa, tabletas de  chocolate, etcétera-, de manera que el  agua no basta para eliminarlas. ¡Detergente al rescate! Los agentes tensoactivos, que se fabrican a partir de productos deri­vados del petróleo, tienden a disolver las grasas, ya que una parte de cada molécula tensoactiva es muy similar a una molécula de grasa o aceite, esto no ayuda a entender ¿Cómo limpia el detergente?
Los tensoactivos  se componen  de moléculas largas. Una buena imagen de un tensoactivo es un diminuto renacua­jo,  con una  «cabeza» redonda y una «Cola» estrecha. La cabeza de cada mo lécula es atraída por las moléculas de agua. (Muchas cabezas de los agentes tensoactivos tienen una carga eléctrica negativa, mientras  que las moléculas de agua tienen una ligera carga positiva en un extremo.) Por consiguiente , las cabezas  son  «hidrofílicas»,  es  decir, amantes del agua.

Por otro lado, las colas son hidrófo­bas -detestan el agua-, y son simila­res a la grasa en su estructura química una vez más, aceite y agua no se mez­clan).
Cuando se echa la ropa sucia en agua que contiene detergente, las «co­las» de las moléculas tensoactivas se disuelven en la suciedad grasa del tejido. La grasa se ablanda y se descompo­ne mientras se reviste de las cabezas de las moléculas del detergente.

En efec­to, las moléculas tensoactivas rodean las partículas de suciedad grasa y las arrancan de las prendas -la agitación propia del programa de lavado en la la­vadora ayuda a desprender la sucie­dad-. Al igual que los globos de helio, las cabezas hidrofílicas flotan en el agua llevando consigo minúsculas car­ gas de suciedad y cuelan por el desa­güe junto con el detergente. ¿Qué que­da? La ropa limpia con sus fibras «aspiradas» por la atracción eléctrica de las moléculas. y así podremos ahorrar energía y esfuerzo

¿Quieres comprar lavadoras o detergentes?

bueno si no es así al menos has conocido la historia de ¿Cómo limpia el detergente?

factory_shortcodes_assets:
a:0:{}
Etiquetas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *